Los Candidatos Independientes a la presidencia de México: Nada que aplaudir.

By junio 4, 2018Uncategorized

“Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores.

Lo falso no dura mucho”

-Cicerón

 

El 16 de mayo a través de su cuenta de twitter el periodista Joaquín López Dóriga daba la exclusiva de que Margarita Zavala había declinado su candidatura a la presidencia de la republica de manera independiente. A 44 días de la jornada electoral 2018, Margarita decía “no más” en la grabación del programa Tercer Grado de televisa, que sería televisado ese mismo día por la noche.

La única candidata para la presidencia en este proceso electoral, declinaba apelando a la congruencia política e invitando a sus seguidores a que decidieran el primero de julio, otra opción para al elegir quien será el próximo presidente de México. “Los dejo en libertad”, decía.

Pero, independientemente de a quién beneficia la salida de Margarita Zavala de la contienda, si le suma al PRI o al Frente, si le resta a AMLO; además de todas las especulaciones sobre si apoyaría a un candidato en contienda, aquí lo importante es preguntarse: ¿Qué nos ha dejado la participación de los candidatos independientes en la elección presidencial 2018 en México?

 

En primero lugar analicemos a la propia Margarita Zavala que por un momento parecía comandaría la bandera de aquellos panistas que se sintieron traicionados por su dirigencia, relegados por Anaya al hacer el Frente por México. Esta situación hizo que Zavala optara por una candidatura independiente, que fue caracterizada por una candidata gris, que se veía confusa, la cual nunca pudo conectar con el electorado, terminando esta aventura de manera triste y un tanto vergonzosa, en cadena nacional en la entrevista con periodistas que tanto posicionó a los otros candidatos.

Las candidaturas independientes están garantizadas en la constitución después de la reforma de 2012. Estas son consecuencia de una lucha larga y constante de miles de activistas a través de décadas para lograr mayores espacios de participación política desde la ciudadanía. El monopolio del acceso al poder se fracturaba, para dejar participar, eso sí, en condiciones muchas veces nada justas ante los partidos políticos, constante que los congresos locales siguieron para protegerse de los “independientes”. Para que los ciudadanos no compitieran.

Tampoco podemos olvidar a Ríos Piter (la verdad es que si podemos), autodenominado El Jaguar, que si bien no llegó a la recta final de la contienda, formo parte de ese bochornoso espectáculo de las firmas invalidadas, rematando con por hacer aquello que dijo no haría, apoyar a un candidato partidista. Ahora al guerrerense se le ve cercad de Meade, confirmación de que nunca en verdad fue muy independiente.

Y por último está Jaime Rodríguez “El Bronco”, quien al menos en términos de medios de comunicación y marketing político, se ha vuelto el gran animador de esta campaña presidencial.  Con un arsenal de propuestas ocurrencia y supuestas propuestas, que van desde el ya célebre “moche” de manos a ladrones, la militarización de las preparatorias, la guía del libro vaquero y la privatización de los bancos, se ha posicionado como el único “independiente” en la contienda. Caracterizado por su dudosa recolección de firmas, que el INE no avalo pero el Tribunal Electoral dejo pasar, y ahora por el supuesto uso de empresas fantasmas para su recolección, El Bronco si bien tiene casi nulas posibilidades de ganar este 1ero de julio, es verdad que se ha hecho de un capital político importante, con aproximadamente del 2 al 4 por ciento de la intención del voto. Y por más gracioso y triste que a muchos nos parece este político, no debemos olvidar que gobierna uno de los estados más importantes del país, Nuevo León, y es quizá el personaje más identificado con el concepto de candidatos independientes en México.

Los independientes son consecuencia de una lucha larga y constante de miles de activistas por lograr espacios de participación política en nuestro país. Una lucha de décadas por lograr destruir el monopolio del acceso al poder que los partidos políticos poseían. No una manera de lograr hacerse de una candidatura cuando tu partido no te la da o de lograr un posicionamiento para después declinar y negociar en apoyo de otro candidato, como hemos visto en esta elección presidencial.

Y claro que sería injusto meter en el mismo saco que a estos tres a todos los candidatos independientes en México. Afortunadamente existen proyectos ciudadanos que buscan resolver problemas locales y regionales, candidatos independientes que representan esa intención original de participación apartidista en nuestro país. Aquellos que participan en elecciones locales y estatales, pero es innegable que los candidatos independientes que han participado en la elección para presidente han dejado mucho que desear, replicando los vicios del sistema de partidos y desvirtuando a estas candidaturas. Nada que aplaudir. Han quedado reprobados.

Rodrigo @Pachecoperal.

www.pachecoperal.com

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