¿En que se parecen los Candidatos a la Presidencia en México?

AMLO, Meade, Anaya, El Bronco y Margarita tienen más en común de lo que parece.

“Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos”.

-Nicolás Maquiavelo

 

La elección presidencial 2018 en México está a la vuelta de la esquina y al parecer serán solo 5 personajes los que estarán en la boleta presidencial: Andrés Manuel López Obrador por Morena y el PES; Ricardo Anaya por el Frente que engloba al PRD, PAN y Movimiento Ciudadano; José Antonio Meade por el PRI, el Partido Verde y el PANAL; además de Jaime Rodríguez “El Bronco” y Margarita Zavala por la vía independiente. Todos ellos trataran (y han tratado) de presentarse como productos “únicos”, como la opción diferente. La que México necesita. Pero ¿Son en verdad tan diferentes las opciones que tenemos los mexicanos para elegir a quien gobernara hasta el 2024? Por eso, en esta ocasión pretendo abordar el análisis para responder ¿En que si se parecen los candidatos a la presidencia en México?

 

1.- Todos políticos profesionales.

 

Para empezar, todos son políticos profesionales. Profesionales de la política. Tanto Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya, han estado en el sector público y en el ámbito político desde los inicios de sus carreras profesionales. Han participado en la administración pública desde muy jóvenes y forman parte de círculos políticos relacionados con el poder. Ya sea desde el PRI, el PRD, el Movimiento de Regeneración Nacional o el PAN, han tenidos puestos ya sea de presidentes de sus partidos, diputados, o de Secretarios Federales. El Bronco puede presumir ser el 1er gobernador independiente en México, pero su andar político también está relacionado al PRI, y Margarita Zavala ha sido panista desde siempre, hasta que hace no mucho, Anaya la hizo irse por la independiente. Así que todos han hecho de la política y la administración pública su actividad profesional, de una manera u otra.

 

Entonces, a ninguno realmente no los podemos considerarlos fuera o ajenos a la “clase política”. Por más que todos, todos, intenten diferenciarse unos de otros, con el intento de verse “más ciudadanos” e identificarse con el resto del electorado. Para muestra solo basta ver las redes sociales de los candidatos en últimas fechas, en donde se han esforzado hasta lo absurdo por mostrarse como “gente común”, ya sea llevando a sus hijos a la escuela, viajando en transporte público, comprando en el supermercado o visitando la peluquería del barrio. Afán de verse más como el ciudadano “de a pie”.

 

2.- Elegidos como candidatos por designaciones directas…..dedazo pues.

 

Ningún candidato fue elegido en un proceso democrático interno en su partido o fuerza política.  Todos sin elecciones internas. Para los esfuerzos independientes de “El Bronco” y Margarita Zavala, tenemos que aceptar que no tenían de otra, pues sus estas candidaturas están construidas sobre liderazgos personales, como lo han sido hasta ahora las recién nacidas candidaturas independientes en nuestro país.  Pero ni AMLO, ni Meade, ni tampoco Anaya fueron elegidos para ser candidatos en procesos democráticos dentro de sus partidos. Ya sea por tener un liderazgo incuestionable; por acuerdos políticos para construir una coalición; por negociaciones políticas; etc. Lo que es cierto es que los partidos no generan procesos democráticos internos en cuanto a la selección de sus candidatos, al menos de los presidenciales en 2018. Así, los partidos políticos en México muestran que para ellos los procesos democráticos internos quedan a un lado y no son prioridad.

 

3.- ¿Ideologías? ¿Dónde?: Alianzas que suman y restan.

 

Las ideologías políticas importan poco para 2018. Las alianzas entre partidos como mera estrategia de posicionamiento es la constante. Quizá el Frente por México, que presenta a un PRD diezmado por la debandada al llamado de Andrés Manuel López Obrador a Morena; un PAN enfrentado entre sus corrientes y con Margarita Zavala y el grupo de Felipe Calderón fuera; y a Movimiento Ciudadano, quizá el más ganón en esta coalición (Si el de Yuawi y su “movimiento naranja”); personifica la alianza más representativa motivada por el afán de competir, que une a lo que podríamos considerar la izquierda y la derecha “tradicional” del país.

 

Pero los demás partidos tampoco se quedan atrás. El PRI constantemente participa en elección junto al PANAL o el Partido Verde Ecologista de México (o quien se deje); y para sorpresa de muchos, MORENA se alió al Partido Encuentro Social, identificado con grupos conservadores de nuestro país.

Falta saber si estas alianzas suman a su favor o restan en la opinión del electorado, al ver que las ideologías ya no tienen tanto valor y la estrategia parece ser “Lo que sea y con quien sea, para ganar votos”.

 

4.- Hombres, casi todos.

 

En su mayoría hombres.  4 de 5. Solo una mujer puede llegar a competir para la presidencia: Margarita Zavala. La ausencia de liderazgos de mujeres en las fuerzas políticas con más fuerza electoral en el país, deja entrever un electorado que, al menos eso muestran las designaciones 2018, prefiere candidatos hombres. Digo, los votantes de un país en donde ninguna mujer siquiera ha logrado quedar en segundo lugar en una elección presidencial en su historia, no parece tener muchos argumentos para demostrar lo contrario.

 

Hay que considerar que solo 5 mujeres han competido por la presidencia de la República en México: Rosario Ibarra de Piedra en 1982 y en 1988, por el Partido Revolucionario de los Trabajadores; Cecilia Soto González por el Partido del Trabajo y Marcela Lombardo Otero por Partido Popular Socialista, en 1994; Patricia Mercado por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina en 2006; y Josefina Vázquez Mota en 2012 por el Partido Acción Nacional. Cabe destacar que Vázquez Mota ha logrado el mayor número de votos en cuanto a candidatas a la presidencia se refiere, quedando en 3er lugar debajo de EPN y AMLO en 2012.

 

Sin duda un dato curioso a destacar: ¿Cómo es que el PAN, identificado con políticas conservadoras, es el único partido que ha impulsado a una mujer a la presidencia de la república y, de cierta manera, ha competido?

Conclusión.

 

De aquí al 1ero de julio muchas cosas pueden pasar, pero lo que es seguro es que de 2018 a 2024, gane quien gane, México tendrá un presidente que ha estado en el ambiente político desde muy joven y ha hecho de la política su profesión; que fue elegido como candidato de su partido sin un proceso democrático interno; que realizó alianzas electorales dejando a un lado las ideologías políticas o incluso, con fuerzas políticas supuestamente contrarías a la ideología que pregonan; y con una altísima posibilidad de que sea un hombre (sí tomamos en cuenta que Zavala no figura en los primeros lugares de las encuestas presidenciales).

 

Así, encontramos estas similitudes entre los candidatos, quienes junto a sus equipos de campaña, harán todo lo posible por posicionarse como actores únicos que comandan proyectos diferentes unos de otros, pero que comparten ciertas características entre sí. Quizás……¿características del sistema político mexicano?

 

@pachecoperal

 

“Elevemos el nivel de discusión en el espacio público digital”

Leave a Reply